martes, 21 de octubre de 2014

LA JUGADA

Salgo del vestuario, concentrado, sé que tengo que dar un buen partido, una mala jugada puede echar a perder todo.
Mis compañeros y yo estamos listos, ésta final la ganamos, el campeonato es nuestro. La victoria se la voy a dedicar a ella, está ahí, mirándome como en cada partido, hoy le digo todo lo que me pasa, es mi día, me siento optimista.
Empezó el juego y vamos bien, estamos jugando como queremos. Llegaron los diez minutos finales y el equipo contrario acaba de empatarnos, se nos está complicando, no agarramos una.

Hasta que llegó el milagro, la tiene el número nueve de mi club, me la pasa, la tengo en mis manos, queda un minuto y sé que puedo, pero miro a mi izquierda con un veloz movimiento y la veo, lo veo, los veo, me veo. Lo perdí todo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario