domingo, 23 de noviembre de 2014

Visita nocturna

Siempre fui de sueño ligero. Son las doce de la noche cuando escucho un zumbido muy potente. ¿Por qué me suena tan familiar? “Eso” afuera de mi habitación se va acercando, creo que está entrando… ¡Dios!

Me despierto tranquilo con una sensación de mareos; esto se está volviendo algo recurrente, “tendré que ver algún médico”, pienso.

Volví del médico no de muy buen humor; me dijeron que los rayos y la ecografía abdominal se veían  extraños y que  no entendían que me sucedía. Mi vecino se detuvo y mencionó haber escuchado gritos ayer a la noche. Lo relacioné con mis mareos, quizá tenga algún tipo de sonambulismo extraño.


Se me ha ocurrido dejar una grabadora de video para ver lo que sucedía, me fui a dormir. Luego todo es confuso. Por la mañana, la cinta está rota, el video se convirtió en estática y se escucha una voz gritona diciendo: “¡Es un niño! ¡Es un niño!”,  repetidamente, la voz cada vez más grave y lejana.

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