Un grupo de amigos sale un sábado por la noche para festejar
un suceso importante. Es un grupo muy unido pero dos de ellos tenían más
química que los demás. Niegan los rumores que se escuchan, aunque es obvio que saben algo que los otros no.
La noche podría haber sido perfecta para los dos, pero los
rumores hacen que se distancien y ni siquiera quieran mirarse.
Finalizada la noche el grupo de amigos se marcha y sólo
quedan Fabio y Nerina que se fueron caminando porque viven muy cerca de allí.
El trayecto a sus casas fue incómodo como nunca, Fabio dejó a Nerina en la
puerta de su casa y antes de saludarla abrió la puerta su papá; para él era
como su segundo papá. Le agradeció a Fabio que haya acompañado a su hija hasta
allí y lo despidió un poco cortante.
Fabio se va desilusionado, pensando en cosas que habían
pasado esa noche. Mientras tanto a Nerina le llega una sensación de ausencia… algo le hace falta,
se pone triste, su papá le pregunta qué le pasa y ella , sin ganas, le dice que
sólo está cansada.
Al día siguiente Nerina se levanta decidida a ir a la casa
de Fabio. Cuando la atiende su madre, le dice que pase a su pieza. Siente un golpe
en el pecho, la peor visión: se encuentra con Fabio y su prima, Melisa,
besándose. Ella desilusionada y enojada comienza a gritarle a Fabio. Pasaron
algunos eternos minutos, hasta que Nerina logra calmarse para poder hablar bien
con los dos. Fabio está nervioso porque no sabe qué hacer, entonces decide que
va a seguir sus sentimientos...

No hay comentarios:
Publicar un comentario